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Monforte de Moyuela es un municipio de la provincia de Teruel, situado al pie de la sierra de Cucalón, en el Sistema Ibérico. Su término municipal queda delimitado entre Loscos, Plenas Obón, Rudilla, Piedrahita y Mezquita.
Desde 1157 hasta 1910 el topónimo aparece como Monforte y a partir de 1916 se denomino Monforte de Moyuela (aprobado por Real Decreto el 27 de junio de 1916, Gaceta de Madrid del 2 de julio de 1916, nº 184, p. 16), tomando el complemento del río Moyuela, en cuya margen derecha está situado, y que es utilizado para los cultivos de regadío. Fue una de las aldeas de la Sesma de Trassierra, una de las seis en que se dividía de Comunidad de Daroca. Perteneció a la Sobrecullida de Daroca entre 1488 y 1495, a la Vereda de Daroca en 1646, y al Corregimiento de Daroca entre 1711 y 1833. Hasta 1965 formó parte del Partido judicial de Montalbán, y en esa fecha pasó al Partido de Calamocha, al que está adscrito actualmente. (Antonio Ubieto Arteta, Historio de Aragón. Los pueblos y los despoblados, II, Zaragoza, Anubar, 1986, pp. 869-70; Gran Enciclopedia Aragonesa, vol. IX, Zaragoza, Unali, 1982, pp. 2305-06; Pascual Madoz, Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de Aragón [1845-1850]: Teruel, Valladolid, Ambito, Zaragoza, Diputación General de Aragón, 1985, p. 129; Rafael Esteban Abad, La ciudad y Comunidad de Daroca, Teruel, Instituto de Estudios Turolenses, 1959, pp. 122-124).
El rey Ramón Berenguer IV tomó Monforte en 1157, nombrando tenente a Galindo Jiménez, señor de Berchite. Dio carta de población a los pobladores, con los fueros de Zaragoza y fijando los términos del lugar:
…facio hanc cartam donationis et cessionis vobis ómnibus populatoribus de Monfort qui ibi estis populati vel in ante ibi populare veneritis. Dono namque vobis et ómnibus firmiter laudo totos illos fueros de Zaragoza ut habeatis eos et teneatis vos et filii vestir et ominis posteritas vestra sicut subscribuntur castello Lueches et terminale Montisforti et regail que descendit ante mesquitam versus meridiem et vadit ad villare ante Castellege et terminale Montisforti transit per semitam de Plerres et per petram penne de Lavent et pertit cum Ossa sicut aque versant versus Montemfortem et versus Osma per montem et apud analium dividit per penam que est ante eum a circio et vadit per cordam de Canada sic serta terminat ab occidente usque ad Ozolon que est super lapidem fixum que vocatur Petra-fixa de ipso Ozolone usque ad predicto castillo de Lusche.
(Antonio Ubieto Arteta, op. cit.; María Luisa Ledesma Rubio, Carta de población del reino de Aragón en los siglos medievales, Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 1991, doc. 82, pp. 105-106). El pueblo estaba emplazado originalmente junto al castillo, desplazándose después al llano, junto al río. En la actualidad sólo queda la base de dos torres de piedra, pero este castillo tuvo grande importancia estratégica en las guerras de la Edad Media, debido a que estaba situado en la Extremadura aragonesa, en la frontera con Castilla. (Gran Enciclopedia Aragonesa, op. cit.; Cristóbal Gritart Aparicio, Catillos de Aragón, vol. II, Zaragoza, Librería General, 1976, p. 58; Juan Bautista Labaña, Itinerario del Reino de Aragón [1610-1611], Zaragoza, Diputación Provincial, 1895, (Biblioteca de autores aragoneses, 7), pp. 170-171).
El 7 de mayo de 1226 el pabostre y el camarero de la iglesia de Solsona vendieron al abad de Santa María de Rueda todos los bienes que poseían en ciertos lugares, entre ellos Monforte. Debieron de mantener la jurisdicción eclesiástica sobre Monforte, porque el vicario escribe en 1771 que las dignidades [eclesiásticas] de Solsona deshicieron la casa del curato, llevándose las rejas y el material para construir el granero de la décima. (Concepción Contel Barea, El Císter zaragozano en los siglos XIII y XIV (Abadía de Nuestra Señora de Rueda), Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 1977, vol. I, p. y vol. II, doc 64, p. 22; Archivo Diocesano de Zaragoza, Visitas pastorales, año 1771, Partido de Alcañiz, ff. 415 y sig.).
En 1382 Monforte es citado entre las aldeas de la Comunidad de Daroca en un documento del Infante don Juan, mediante el cual aprueba la actuación del procurador Juan Guillem de Seymero. En 1399 aparece asimismo en una orden del rey, respecto a una carta de emparamiento de Ramón Torrelles, vecino de Zaragoza, al que las aldeas de la Comunidad debían siete mil florines de oro. (Toribio del Campillo, Documentos históricos de Daroca y su Comunidad, Zaragoza, Imprenta del Hospicio Provincial, 1915, docs. 412, p. 162, y 487, p. 193).
El año 1877 se agregó al término municipal la pardina de Otón, con la condición de pagar un censo a la encomienda de Santiago, de Montalbán. Antes de su incorporación, la villa de Otón estaba bajo la jurisdicción de la parroquia de Monforte. (Alfonso Zapater, Aragón pueblo a pueblo, Zaragoza, Aguaviva, 1986, pp. 1659-60; Biblioteca Universitaria de Zaragoza, Indice de parroquias de la Archidiócesis de Zaragoza, ms. 164, f. 41v).
En lo referente a los edificios más emblemáticos de Monforte, cabe señalar, además del castillo, la iglesia y las ermitas, que tienen particular interés en la historia de la población. La iglesia antigua, contemporánea del castillo, antes de desplazarse el pueblo a la llanura, era la ermita llamada de San Antonio.
En 1771 existían cuatro ermitas: la de Nuestra Señora del Pilar, con un ermitaño, la de San Jorge, la de Nuestra Señora de Belén y la de San Antonio. Madoz recoge además la de San Sepulcro, que no es mencionada en la documentación eclesiástica que se ha consultado. Juan Francisco Plou, labrador y vecino de Monforte, construyó un calvario, con cruces de ladrillo y piedra, aproximadamente en 1784. Debido a su devoción y a la de los demás fieles, en 178 comenzó, a unos ciento cincuenta pasos del calvario, la edificación de la ermita del Santo Sepulcro, tarea en la que empleó cuatro años y medio. La dotó a su costa con tres retablos (Del Santo Sepulcro, Descendimiento de la cruz y Resurrección del Señor), y los ornamentos y jocalias necesarios para celebrar culto, encargado, también a su costa, la celebración de misas, sermones, vísperas, maitines y laudes, teniendo en su poder siempre la llave de la puerta. El capítulo eclesiástico de vicario y beneficiados le discutía el derecho de mandar hacer esas celebraciones en la ermita, lo cual dió lugar a un pleito entre ambas partes el año 1794. Esta ermita sigue en manos de particulares en la actualidad.
La iglesia estaba bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción. La entrada tenía dos puertas forradas de hojalata, que se cerraban con aldabas de hierro, y una puerta en medio, que se cerraba con llave. El edificio era de piedra picada en las esquinas y cimientos, y las paredes estaban hechas en mampostería, sin blanquear; los techos tenían molduras, el suelo estaba embaldosado, y las ventanas estaban con claraboyas y sin lienzos, El campanario tenía cuatro ventanas, campanas y un campanito para llamar a misa y al rosario; la pila bautismal era de piedra, con una tapa de madera. Había nueve altares, además del altar mayor. El coro, con un órgano, estaba cerrado por una balaustrada, y a través de él se accedía a la torre y a una habitación e la que se guardaba el aceite para las lámparas. Había un archivo para la documentación, aunque parte de ésta se guardaba en casa del vicario. Las cofradías, tres, eran de la Nuestra Señora de la Concepción, la de San Blas, y la de Nuestra Señora del Santísimo Rosario. Monforte tenía también un hospital para los vecinos, sin renta, del que era patrono el pueblo; para la asistencia de los enfermos se contaba con un cirujano, un médico y un boticario, y un luminero que se encargaba de los alimentos, a través de las limosnas que daban los vecinos. No había hospital de peregrinos.
Antes de 1737 (no se ha determinado la fecha exacta) se autorizó la construcción de dos batanes en la huerta, junto a la acequia del molino, los cuales provocaron ciertos problemas entre los dueños de ambos y los regantes, que ya el agua paraba su curso en la acequia e inundaba los campos vecinos, con el consiguiente perjuicio para los labradores. Este año de 1737 el diputado de la sesma, Pedro Atrosillo, supervisó el estado de la cuestión, decretando que los batanes siguieran funcionando, a condición de que no se parase el agua con tajaderas u otro instrumento. El 4 de septiembre de 1766 la Real Audiencia autorizó a Matías Pardo la construcción de un tercer batán en la misma zona. (Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, Reales Acuerdos, Partido de Daroca, año 1766, nº 25).
La iglesia fue destruida durante las guerras carlistas, utilizándose como parroquia la ermita de Belén, situada dentro del pueblo. La iglesia actual fue edificada a expensas de los vecinos, terminándose su construcción en 1847, aunque en 1849 faltaba la torre. En este último año la parroquia estaba bajo la invocación de San Blas, aunque en el presente vuelve a estar bajo la de Nuestra Señora de la Asunción. Las ermitas de San Jorge y San Antonio ya no existían en esas fechas, ignorándose hoy su emplazamiento; en la actualidad se sube a la del Pilar en romería el tercer domingo de mayo. Había dos molinos, de los que quedan las ruinas, y un batán, del cual ha tomado el nombre una partida de la huerta llamada El Batán (Madoz señala la existencia de una fuente con abrevadero y lavadero, que aún están en esta partida, pero no el batán), donde probablemente estaba ubicado, y el mote Batanero, que podría proceder de una persona de la familia que ejerció el oficio antiguamente. (Archivo Diocesano de Zaragoza, Visitas pastorales, año 1771, Partido de Alcañiz, ff. 415 y sig., y año1849, t. 2º, Monforte, nº 221; Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, Pleitos civiles, 557-1; Biblioteca Universitaria de Zaragoza, Indice de las parroquias…, cit. supra; Pascual Madoz, op. cit.; Antonio Ubieto Arteta, op. cit.).
En lo relativo a la población Monforte de Moyuela, su número varía a lo largo de los años desde los 100 maravedíes de 1414, a los 78 fuegos de 1495 y 1609, que aumentaron a 93 en 1713. El vicario, José Simón Sanz y Moya, registra en 1771 240 vecinos, que son 526 almas de comunión. El de 1850, Francisco Juan Polo, apunta 450 almas, aunque Madoz en las mismas fechas da una cantidad ligeramente superior, 124 vecinos y 496 almas. En el último tercio de XIX había 120 vecinos. Ya en el siglo XX, los habitantes han descendido notablemente, desde los 702 de 1900, 478 de 1950, a los 163 de 1978. (Archivo Diocesano de Zaragoza, Visitas pastorales, cit. supra; Antonio Ubieto Arteta, op. cit.; Pascual Madoz, op. cit.; Diccionario enciclopédico de la lengua española, Madrid, Imprenta y librería de Gaspar y Roig, 1872, vol. II, p. 566).
En cuanto al escudo y la bandera de Monforte de Moyuela, se ha consultado el Archivo Histórico Nacional, Sección Sigilografía, Improntas municipales, caja 18, nº 158, donde se conserva la carta remitida al gobernador civil de Teruel, relativa al sello usado por el Ayuntamiento en 1876. Este sello lleva la leyenda ALCALDIA CONST[ITUCIONA]L. DE MONFORTE, con el escudo español antiguo (en forma de casulla, cuartelado en cruz: 1º y 4º, una torre; 2º y 3º, león rampante; en el entado una granada y sobre el todo escusón con tres flores de lis. Al timbre, corona real cerrada). El uso de este sello, así como el actual, con el escudo de España moderno, resulta poco representativo, por lo que se ha procedido a la elaboración de un escudo y bandera nuevos, que reflejen la historia y los rasgos más sobresalientes de Monforte.
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